‘Necesitamos un computador portátil para cada niño’: Rodrigo Arboleda, de la fundación ‘One Laptop per Child’
febrero 22 de 2011 - 8:49 pm
Asegura que mientras varios países de América Latina han adoptado con éxito el programa, en Colombia
“Un portátil por niño” es el nombre de la fundación, creada por el estadounidense Nicholas Negroponte, quien junto con el colombiano Rodrigo Arboleda, llevan varias años de éxito en la introducción del programa en América Latina.
Pero hay un detalle: en Colombia no ha sido posible la implementación de esta iniciativa, pues el gobierno no ha puesto mayor interés en la idea, que tomó fuerza hace varios años cuando Negroponte propuso en Davos, Suiza, ordenadores portátiles a 100 dólares.
El director de la fundación, el colombiano Rodrigo Arboleda, habló con PORTAFOLIO sobre la situación del programa y las perspectiva de su masificación en el país.
¿Se puede decir que usted no ha sido profeta en su tierra?
Sí. A pesar de que llevamos 29 años trabajando en Colombia, iniciamos de la mano con el presidente Belisario Betancur, para mi es una tristeza y una vergüenza cuando en los escenarios internacionales nos preguntan que cómo es posible que tengamos dos millones de computadores en 40 países con 20 idiomas distintos, y cómo es posible que en América Latina haya países como Uruguay que tiene el 100 por ciento de los niños de primaria con computadores de los nuestros conectados a Internet, y cómo un país como Perú tiene miles de computadores de estos, y una fundación privada en Nicaragua haya pasado de las 25 mil computadoras mientras en Colombia no se pueda pasar la barrera de las 7.000 u 8.000 unidades.
¿Y cuál es la explicación?
No pueden decir que venimos con cuentos chinos a vender computadores, porque nosotros no las vendemos. Somos un programa de equidad social, de cambio de paradigma de cultura. Otra explicación es que perdimos la visión de equidad. Cuando yo les conté esto en el Cesa y en Incolmd, don Hernán Echavarría me recibió en su residencia antes de morir y me dijo: “Rodrigo, lo que usted está haciendo es equivalente a lo que hicimos en 1948, así que no vaya a desfallecer”.
¿En qué consiste ese cambio de paradigma?
En empoderar a la gente y a los niños, y en pasarles la pelota para que sean un arquitecto de su propio destino y su realidad. Lo que está pasando aquí es lo siguiente: los docentes no tienen la capacidad de asimilar el cambio tan veloz que tiene el mundo. Si tratamos de actualizar a todos los maestros nos vamos a demorar 15 ó 20 años, es una labor extremadamente lenta; en cambio un niño de 5 años con un computador en unos minutos ya está navegando a toda velocidad.
Hay una manera de aprender haciendo y es cuando el niño aprende a programar. Eso significa una serie de conexiones que hacen que la huella de la memoria sea más profunda y duradera. Esto mejora el capital del siglo veintiuno, que es el intelectual y la propiedad intelectual, Facebook y Twitter.
¿Cuáles son los resultados medibles?
Los resultados tangibles los veremos en 15 años, cuando estos niños ya sean grandes y empiecen a generar propiedad intelectual. Pero ya hay unos resultados concretos, mayor asistencia escolar, porque los computadores sólo se dan si los niños asisten a la escuela. Hemos minimizado la deserción escolar, aumentamos la cantidad de horas que el niño permanece en la escuela, porque allí es donde se encuentra el Internet, así mismo, se han disminuido las cifras de violencia escolar y la violencia familiar.
Se han beneficiado de 10 a 15 personas por computador, porque el niño se lleva el equipo para el barrio, les enseña a sus amiguitos y familiares.
El presidente Tabaré Vásquez dijo, antes de retirarse, que acababa de graduar a 400 mil maestros, entonces un periodista se paró y le dijo: “ presidente, se equivocó; en todo el país no hay sino 40 mil maestros”. Entonces el presidente le dijo: “no, lo que pasa es que descubrimos que los mejores maestros que nosotros tenemos son los niños, que les están enseñando a los padres y a sus propios amigos”.
Cuando el niño no logra programar o algo falla entonces se pregunta, venga a ver qué fue lo que falló. Ahí estamos hablando de una mentalidad crítica, que se pregunta qué mira en dónde se equivocó.
¿Y los docentes?
El papel del docente va a ser bien importante, pero bien distinto, va a ser un facilitador y ya no el que los llena de conocimientos, así que prepararlos mejor o pagarles más para que vengan haciendo lo mismo, eso no tiene sentido.
¿Cuándo iniciaron este programa tenían unos objetivos medibles de cuántos computadores iban a llevar a los países?
Nicholas como buen visionario, identificó que había mil millones de niños en el mundo que iban a seguir en un oscurantismo medieval, por así decirlo; tan sólo en África están 36 de los 50 países más pobres del mundo, entonces lograr afectar una cuarta, una quinta parte de esa población, es algo significativo.
¿Y creían que eso iba a ser rápido?
Sí. Nicholas creía que eso iba a ser muy fácil. No se percató de que las empresas comerciales iban a verse amenazadas y se iban a inventar una serie de situaciones, como que ningún país iba a tener la infraestructura, o que eso no era urgente y que lo mejor era trabajar en la cobertura de red.
En el caso del presidente de Urguay, Tabaré Vásquez, que es médico, entiende mejor una serie de palabras como urgencia. Entonces la educación era algo urgente que había que tratar y fue así que trabajó la ‘vacuna contra la ignorancia’, y en dos años y medio le metió la mano, con recursos propios. Eso es proporcionalmente lo mismo que Colombia necesita meterle al tema de educación, porque el país tiene 4 millones y medio de niños por atender.
¿Cuánto tendría que invertir Colombia?
Un total de 254 dólares por computadora, en promedio, y esto incluye los programas y los centros de conectividad. Es una inversión para 5 o 6 años. Países como Perú ya tienen invertidos 250 millones de dólares en esto.
¿Cuál fue la respuesta del Gobierno pasado frente a esta propuesta?
Nunca quisieron dialogar. Quince presidentes del mundo ya lo estaban aplicando y el presidente Uribe nunca nos dio campo. En el Gobierno actual hay mucha receptividad, porque cuando el presidente Juan Manuel Santos era ministro de Defensa montamos el proyecto de la Macarena, entonces él visionariamente lo entendió. En este momento el Presidente ya nos recibió a Nicholás Aponte y a mí, 15 días después de su posesión y me dijo: “nos vamos a ver mucho las caras de aquí en adelante”.
¿Cuántos computadores esperan colocar este año?
La meta serían unos dod millones, pero el problema es decirle a un país saque una carta de crédito. La semana pasada me hicieron un pedido por 265 mil unidades de computadores en Perú.
¿Cuál es la experiencia en Barranquilla?
Tenemos en Chocó, Barranquilla y altos de Cazucá. Con el Banco Interamericano de Desarrollo le entregamos la totalidad de los computadores a tres escuelas gratis, eso sirvió para que Shakira viniera a hacer todo el tema de la entrega, pero nos quedamos esperando que nos diera un apoyo más público para promocionar el programa. No obstante, esperamos que se siga multiplicando.
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